El vecindario imagina cómo será la vida cotidiana en Landaluze 27
El proceso participativo de dio un nuevo paso el pasado 13 de mayo con una sesión centrada en imaginar cómo podría funcionar el futuro equipamiento comunitario en la vida diaria del barrio. Tras la visita al local y las primeras reflexiones con el grupo motor, esta vez el objetivo fue avanzar en tres cuestiones clave: qué actividades podría acoger el espacio, qué principios deberían orientar su funcionamiento y qué cambios positivos se esperan en el barrio a medio plazo.
La sesión se celebró en el propio local de Landaluze 27, tal y como había solicitado el vecindario. Trabajar dentro del espacio permitió pensar las propuestas desde sus posibilidades reales y seguir construyendo una mirada compartida sobre el futuro equipamiento.
En una primera dinámica, las personas participantes imaginaron posibles actividades y las distribuyeron en distintos momentos de la semana. Las propuestas apuntan a un espacio de encuentro cotidiano, con actividades intergeneracionales, culturales, lingüísticas, de bienestar y convivencia. Entre las ideas recogidas están: pilates, bienestar físico-emocional, berbalagun, clases de euskera, manualidades, juegos de mesa, danzas, cuentacuentos, proyecciones, charlas de aprendizaje y actividades dirigidas a personas mayores.
Estas propuestas no constituyen una programación cerrada, sino una primera ordenación de ideas que ayuda a visualizar qué tipo de vida podría acoger Landaluze 27 y qué necesidades de uso pueden aparecer en distintos momentos de la semana.
La segunda parte de la sesión se centró en los principios que deberían guiar el futuro funcionamiento del espacio. Los más señalados fueron el retorno social, la convivencia, la accesibilidad e inclusión, la transparencia y la diversidad cultural y lingüística. También se recogieron otros valores como el acceso abierto, la diversidad de actividades, la sostenibilidad ambiental, el uso comunitario, la rotación de usos y la corresponsabilidad.
Finalmente, los grupos imaginaron Landaluze 27 en mayo de 2028, una vez abierto y funcionando bien. Las respuestas dibujan una imagen de futuro que va más allá de disponer de un local con actividades: se habla de reducir la soledad de las personas mayores, conocerse más entre vecinas y vecinos, mejorar el bienestar emocional y físico, activar el barrio, fortalecer el apoyo comunitario, aumentar la interculturalidad y reforzar la conexión con el entorno natural y rural de Landaluze.
En ese sentido, Landaluze 27 se entiende como una herramienta para activar vínculos, generar apoyo mutuo, contribuir al bienestar y la salud de las personas, impulsar nuevas iniciativas vecinales y favorecer la convivencia entre generaciones y culturas.

El proceso continúa abierto. La ciudadanía puede seguir realizando aportaciones hasta el 28 de mayo a través de www.landaluze27.eus o mediante el formulario disponible en el Ayuntamiento. Además, se ha habilitado un canal de WhatsApp para compartir información sobre el proceso: https://labur.eus/Landaluze27WA.
Las próximas sesiones abiertas se celebrarán en el propio equipamiento: el 27 de mayo se trabajarán las necesidades del espacio físico y su organización; y el 3 de junio se compartirán las propuestas recogidas y se trazarán los próximos pasos.
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